¡QUÉ LEJOS QUEDA LA NOCHE!

 Casi caminar podría, pero no me atrevo a dejar pasar la luz entre las flores.

Es tan duro el camino, tan terrible cada sueño,

 que cierro la puerta a cualquier atisbo de belleza sin saberlo.

Una senda estrecha, poblada y llena de cieno, sus habitantes llaman,

nadar quisiera y no puedo.

Es tan duro el camino, tan terrible cada sueño,

que cierro la puerta a cualquier atisbo de belleza sin saberlo.

 Las mariposas revolotean, todo es resplandor y blanco.

Música verde y amarilla, todo es resplandor y blanco.

 Orquesta escondida, ritmo y aridez; eternidad y barro.

 ¿Cómo moverse en el fango?, ¿Cómo olvidar la mente?,

 ¿Cómo seguir y hacia dónde con este sol en el pecho?

 ¿Cómo se puede vivir con este sol cegador en el pecho?

¡Qué lejos queda la noche y cuánto sol hay enmedio!