LA NOCHE QUIERE OCUPAR EL DIA

La noche avanza arrastrando mil rumores   

entre ambiguas y confusas sensaciones.

Suele aflorar a mediodía,

como una ráfaga, desde detrás de la luz,

o trabarnos las manos o los pies,

en una curva del camino.

La noche tiene múltiples presencias,

también  afuera de la noche.

Suele salir de unos ojos

como un habitante subterráneo,

o cruzar una vida de improviso. 

en una curva del camino.

La noche no se conforma con la noche,

ni siquiera con el puño 

que hay en el centro de la noche.

La noche quiere ocupar el día, 

ser presencia en el brillo del Espíritu.

La noche quiere ocupar el día,

ser presencia en el Espíritu.