SIEMPRE EN ESPERA

 A veces se diría que el camino sale en tu busca,

calleja entre fincas, hecha de piedra y musgo.

Helechos y carquesas, esperanza y juncos,

castaños, alcornoques y luz;

brillos entre las ramas, reflejos.

Se abre detrás del cementerio, muerte y vida en paralelo;

compañeras desdeñadas, olvidadas y persistentes.

Acaba la calleja y en tan corto espacio

hay reflexión para la vida, para la muerte;

posesión, pasión y dependencia, apego.

Verdes, ¡tantos tonos de verde!, mente y corcho,

azul en el cielo con alguna venda algodonosa; insectos.

Mariposas y pasto seco, amarillo dorado,

verano, vocal abierta, canto al sol.

A la sombra, refrescante, ves al final del camino

los cipreses, altos, estilizados y silenciosos.

Todo un símbolo, persistentes;

¡siempre en espera!, esperando siempre.