YA TODO SE HA IDO

Noto el reflejo por las venas

ya no soy y no sé si he sido.

Una gaviota me pasa flotando,

carencia de sangre y esa palidez suprema.

Tocarse, el pájaro navegando con su olor,

implacable, un correr por las arterias sin río.

El reflejo verde parado

y una mirada de felicidad, perdida,

ya todo se ha ido.

El oleaje remueve las piedras,

veo tu sombra en la orilla pasear,

tus pisadas se quedan marcadas,

voy tras ellas y las vuelvo a pisar