UNA NOCHE CUALQUIERA

Una noche cualquiera puede ser el principio
de un rito casi, casi olvidado.
Tus palabras las de siempre,
tus gestos tus ojos,
la tierra la mar,
todo brilla distinto.

Dos seres y la mar
hablando y hablando,
mirando y acariciándose,
pasando del tiempo.

Hace frío en la playa,
te envuelves en la ropa
y oyes la música
más bella del mundo.
Tus palabras las de siempre,
tus gestos tus ojos,
la tierra la mar,
todo brilla distinto.

Dos seres y la mar
hablando y hablando,
mirando y acariciándose,
pasando del tiempo.

 

 

                      Carlos Vargas